El Kremlin calificó de infundadas las acusaciones de un informe conjunto de Reino Unido, Suecia, Francia, Alemania y Países Bajos, que concluye que Alexei Navalny fue envenenado con una toxina rara en prisión hace dos años. El opositor anticorrupción, crítico de Putin y la guerra en Ucrania, murió el 16 de febrero de 2024 a los 47 años.
La alta representante de Exteriores de la UE, Kaja Kallas, afirmó que Rusia es responsable del envenenamiento y que el asesinato de opositores es parte del 'ADN del régimen', no fuerza sino miedo. Bruselas mantendrá sanciones por derechos humanos para rendir cuentas, sumándose a condenas de Ursula von der Leyen y otros líderes.
Este caso resalta la represión en Rusia, donde el régimen silencia disidentes mientras continúa su agresión en Ucrania.