Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE, calificó la reforma laboral como una 'catástrofe social' que destruye empleo y derechos trabajadores. Acusó al proyecto de facilitar despidos, aumentar rentabilidad empresarial y precarizar relaciones laborales, con 136 observaciones inconstitucionales. Citó la crisis de 2001 y la pandemia, donde prohibiciones de despidos redujeron desempleo del 20% al 10%, contrastando con la actual flexibilidad propuesta.
Aguiar denunció sobornos y extorsiones en la votación senatorial, exigiendo investigación fiscal y rechazando la norma por beneficiar a grandes empresas. Anunció un paro total de estatales el jueves, defendiendo el derecho a huelga constitucional pese a descuentos salariales. Criticó hipocresía de gobernadores y senadores peronistas que avalaron la ley, prediciendo boomerang en empleo provincial.
El líder sindical rechazó negociaciones oscuras que benefician sindicatos pero perjudican trabajadores, urgiendo movilizaciones para derogar la ley completa. Insistió en que políticas económicas subyacentes amenazan el empleo más allá de la reforma, llamando a confrontar el modelo para preservar derechos adquiridos y promover inclusión real.