En el barrio Kennedy Norte de Buenos Aires, la reactivación de un plan de viviendas sociales promete dignidad a familias afectadas por inundaciones crónicas. Tras años de paralización que generaron vandalismo, la gestión provincial construye casas de dos y tres ambientes con baños completos, cocinas, grifería y ventanas de doble vidrio, utilizando materiales de calidad.
Vecinos como Esteban y Noelia relatan pérdidas por crecidas del arroyo cercano, donde ambulancias y policía no accedían. Ahora, con jardines y espacios seguros, padres ven futuro para sus hijos, como bicicletas en patios propios y habitaciones independientes para abuelas. La emoción es palpable al recorrer las unidades, que elevan la calidad de vida drásticamente.
Estas 110 viviendas entregadas forman parte de 8.000 en ejecución provincial, financiadas por cuotas accesibles sin ser regalos. El proyecto enfatiza responsabilidad y prioridades en dignidad, mostrando que con voluntad política, se logran cambios tangibles en barrios vulnerables, mitigando inundaciones y fomentando estabilidad familiar.