Durante el Festival de La Chaya en La Rioja, un músico dedicó una canción a la memoria de los desaparecidos, en particular al obispo Enrique Angelelli, y criticó directamente a la vicepresidenta Victoria Villarruel por supuestos vínculos con el negacionismo. El artista, Ramiro González, describió la provincia como 'montonera y peronista', en un acto que generó controversia ante la presencia de la funcionaria.
La dedicatoria se enmarcó en un contexto histórico sensible, recordando la dictadura militar y las desapariciones en la región, con al menos 50 víctimas en La Rioja. González utilizó el escenario para reivindicar la identidad local, cuestionando la participación de Villarruel en un evento de fuerte arraigo popular y peronista.
La vicepresidenta, quien asistió al festival por primera vez, ha sido blanco de críticas por su postura sobre la dictadura. Este incidente resalta las divisiones políticas en espacios culturales, donde expresiones artísticas se convierten en tribunas de debate ideológico. Autoridades locales defienden la libertad de expresión, pero el episodio aviva tensiones en el panorama nacional.
El festival, uno de los más emblemáticos de Argentina, combina tradición folclórica con mensajes sociales, pero este año se vio marcado por el choque entre historia y política actual.