El Congreso peruano aprobó la destitución del presidente José Gerí con 75 votos a favor, acusándolo de inconducta funcional y falta de idoneidad por reuniones no registradas con un empresario chino proveedor del Estado. Esta moción de censura marca la octava cabeza presidencial en una década, profundizando la inestabilidad política en el país.
Las sesiones, marcadas por debates intensos, revelaron encuentros clandestinos incluso pasada la medianoche, cuestionando la transparencia del mandatario. Perú acumula cinco destituciones en el siglo XXI, desde Alberto Fujimori en 2000 hasta Dina Boluarte en 2025, reflejando un patrón de crisis institucionales y corrupción.
Analistas internacionales ven en esta remoción un síntoma de fragilidad democrática, donde el Congreso asume roles extraordinarios. La transición ahora recae en el presidente del Parlamento, con llamados a reformas que estabilicen el gobierno y restauren la confianza pública.