El gobierno decidió retirar el artículo 44 de la reforma laboral, que modificaba el pago de licencias por enfermedad, tras fuertes críticas por no diferenciar entre afecciones graves como cáncer y lesiones menores como esguinces deportivos. Esta disposición buscaba limitar el ausentismo, pero generó rechazo al percibirse como un recorte a derechos laborales en un momento de pérdida de poder adquisitivo.
Expertos señalan que el ausentismo en Argentina ha bajado al 12,6%, el mínimo histórico, impulsado por el temor al desempleo más que por reformas. La falta de debate previo y la inclusión sorpresiva del artículo en el Senado complicaron su aprobación, obligando a una revisión que posterga cambios profundos en la legislación de 1974.
La medida resalta tensiones entre empresarios, que ven en ella un alivio para costos operativos, y trabajadores, que temen desprotección en enfermedades crónicas. Analistas advierten que sin consenso, la reforma podría dilatarse, afectando la modernización del mercado laboral argentino.