El actor Luciano Castro ha decidido internarse voluntariamente en un centro de rehabilitación para abordar sus desafíos emocionales y personales, una medida que se venía gestando desde hace semanas. Fuentes cercanas revelan que Castro, quien ha atravesado un verano complicado marcado por su separación de Griselda Siciliani, tomó esta decisión con el apoyo de su terapeuta y en un esfuerzo por estabilizarse antes de retomar compromisos laborales, como la segunda temporada de una serie para Netflix.
La internación es ambulatoria, lo que permite a Castro mantener contacto con su familia, especialmente con sus hijos. Aunque inicialmente motivada por el deseo de reconciliarse con Siciliani, ella ha dejado claro que su relación terminó definitivamente, priorizando su carrera y su rol como madre. Siciliani apoya a Castro como amiga, pero enfatiza que no hay vuelta atrás, manteniendo una distancia prudente mientras él se enfoca en su recuperación.
Una foto filtrada del actor en el gimnasio del centro generó revuelo, mostrando a Castro sonriente y activo, lo que indica un inicio positivo en su proceso. Su exesposa Sabrina Rojas, con quien comparte dos hijos, opta por el silencio y disfruta de vacaciones en Mar del Plata, protegiendo a la familia de la exposición mediática. Este paso representa un punto de inflexión para Castro, quien busca reconstruir su vida lejos de los escándalos.
Expertos destacan la importancia de estos procesos para figuras públicas, subrayando que la auto-internación es un acto de responsabilidad personal. Castro, conocido por su popularidad en telenovelas y teatro, espera salir fortalecido para enfrentar futuros proyectos con mayor equilibrio emocional.