La entidad colombiana de búsqueda de desaparecidos identificó formalmente los restos del sacerdote Camilo Torres, figura emblemática de la Teología de la Liberación y militante del ELN. Torres, asesinado en 1966 durante un combate contra el Ejército colombiano, se unió a la guerrilla en 1965 para defender a los pobres, convirtiéndose en símbolo de la lucha armada inspirada en el guevarismo.
Los restos fueron hallados en 2024 en un cementerio de Bucaramanga, donde fue enterrado tras su exhumación inicial. El ELN, fundado en 1964 por sindicalistas, campesinos y estudiantes influenciados por la Revolución Cubana, financia hoy sus operaciones con narcotráfico y actividades ilegales. La identificación responde a una demanda histórica del grupo para abrir diálogos con el gobierno.
El presidente Gustavo Petro, exguerrillero del M-19, ha optado por acciones militares contra el ELN con apoyo estadounidense, tras fallidos intentos de paz. Este hallazgo podría facilitar nuevas rondas de negociación, reviviendo el legado de Torres en el contexto del conflicto armado colombiano que ha dejado miles de desaparecidos.