En los últimos dos años, Argentina ha registrado el cierre de 21.938 empresas, según datos oficiales de la Secretaría de Trabajo, con un promedio de 900 por mes en 2025. Este saldo neto negativo refleja no solo los cierres, sino también la incapacidad de las nuevas firmas para sobrevivir más allá de un ciclo corto, agravado por la caída del consumo, la avalancha de importaciones y la recesión general. Grandes cadenas como La Anónima, en la Patagonia, enfrentan quiebra por morosidad y retracción en ventas, mientras el sector textil opera al 30% de capacidad instalada.
Casos emblemáticos ilustran la profundidad de la crisis: FATE, la histórica fábrica de neumáticos, ha reducido su plantilla a la mitad, de 1.600 a 800 trabajadores, ante la competencia desleal de importaciones que priorizan intereses extranjeros sobre la producción nacional. General Motors paralizará su planta semanalmente todo el año, y SencorSud cerró 18 sucursales por la caída del 4% en ventas de supermercados. Empresas como Zaputo vendieron el 80% de su negocio local, y Whirlpool y Newsan anuncian despidos en regiones clave como Tierra del Fuego, donde la baja de aranceles no redujo precios sino que fomentó el contrabando.
Este panorama contradice las promesas de éxito económico del gobierno, que celebra ajustes fiscales mientras el empleo registrado se desploma. Sindicalistas alertan que sin medidas para reactivar el consumo y proteger la industria local, la destrucción de puestos de trabajo será irreversible, demandando paros y movilizaciones para revertir políticas que benefician a unos pocos a costa de la economía nacional.
C5N
economia
Minuto uno
Empresas emblemáticas al borde del colapso: 22.000 cierres en dos años bajo el modelo económico actual
Neutral · teleprompter · neutral