La Prefectura Naval continúa la búsqueda de Sofía, una joven de 23 años desaparecida durante una inmersión en Punta Cuevas, Chubut, donde practicaba buceo deportivo junto a su novio y otros dos compañeros. Tres buzos fueron rescatados y hospitalizados, pero Sofía entró en pánico, se quitó el regulador y no ha sido localizada pese a operativos con buques y expertos desde temprano.
Instructores de buceo enfatizan la importancia del sistema de parejas, donde nunca se bucea solo, y de briefings previos que cubren profundidad, tiempo y roles de seguridad. En certificaciones como la de Sofía, se exigen al menos cuatro inmersiones en dos días, repasando habilidades de piscina para manejar emergencias, destacando que el aire comprimido es seco y frío, pero seguro si se sigue el protocolo.
El buceo recreativo es un deporte seguro con sentido común y ratios instructor-alumno de 1:2, pero incidentes como este subrayan riesgos en aguas abiertas. La comunidad espera novedades, mientras peritajes evaluarán desde el briefing hasta el rescate, recordando que el pánico es común en principiantes por la respiración adaptada, pero prevenible con entrenamiento adecuado.