El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, cuestionó duramente al gobierno nacional por su enfoque en extender jornadas laborales a 12 horas y eliminar feriados como el carnaval, argumentando que la derecha busca imponer un modelo de explotación sin Estado protector. Enfatizó que sin intervención estatal, no hay espacio para el ocio ni el verano, criticando el uso de recursos para fines privados en lugar de públicos.
Kicillof defendió el peronismo como garante de derechos y producción en el Conurbano, advirtiendo contra el atraso cambiario y la ultraderecha. Propuso alianzas con radicales y peronistas para 2027, rechazando indultos a figuras como Cristina Kirchner por considerarlos reconocimiento de culpabilidad en persecuciones políticas.
La intervención resalta la polarización previa al paro, donde Kicillof acusa al oficialismo de destruir la industria y generar deudas externas, mientras urge a frenar medidas que afecten el consumo de bienes básicos como la carne vacuna. Su llamado a la unidad opositora busca contrarrestar lo que describe como un gobierno de ególatras insensibles.