En la investigación por lavado de dinero en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), tres de los cuatro detenidos por obstrucción a la justicia están considerando acogerse al régimen de arrepentidos. La fiscalía les ofreció la posibilidad de reducir penas a cambio de información verificable sobre la estructura delictiva, que apunta a la pirámide financiera liderada por Ariel Vallejo y posibles conexiones superiores.
Las declaraciones revelan intentos de borrar evidencias, como órdenes de 'limpiar computadoras' interpretadas como eliminar cookies o esconder teléfonos, lo que la justicia califica como encubrimiento. Uno de los acusados admitió no entender términos como 'borrar las planis', mientras otro se disculpó por un mensaje jocoso sobre ocultar pruebas, calificándose de 'tarado'. Estas respuestas, poco colaborativas, contrastan con la inclinación de al menos uno a declarar, alegando falta de recursos incluso para reparar anteojos.
Para ser arrepentidos, deben aportar datos relevantes que escalen la jerarquía delictiva, verificables como pruebas contra la red de lavado. La causa avanza confirmando la participación en desaparición de pruebas, fortaleciendo el caso principal. Este desarrollo podría desmantelar la estructura financiera oculta en AFA, exponiendo responsabilidades mayores y presionando a figuras clave en el fútbol argentino.