El empresario Alberto Samir, conocido por sus vínculos políticos y causas judiciales pendientes, generó controversia al solicitar un traslado sanitario urgente desde Uruguay a Argentina, financiado por el Estado. Hospitalizado en Punta del Este por una infección urinaria que derivó en un virus no identificado, Samir apeló a figuras como el gobernador Axel Kicillof, el exembajador Daniel Scioli y la Secretaría de Turismo, argumentando la necesidad de un vuelo de solo 40 minutos.
A pesar de ofrecer pagar el traslado, su pedido fue rechazado inicialmente, ya que cuenta con cobertura de prepaga. El ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, intervino para coordinar con la obra social, pero no autorizó fondos públicos. Samir, con una condena confirmada por asociación ilícita desde 2019, adeuda más de 280 millones de pesos en impuestos a AFIP y ARBA, lo que derivó en un pedido de quiebra, y enfrenta prohibición de salida del país que aparentemente violó al viajar.
El caso resalta contradicciones: Samir, evasor fiscal confeso en causas por faena de hacienda no declarada y fuga a Belice en 2015, busca beneficios estatales mientras acumula multas y restricciones. Vecinos y redes sociales criticaron la rapidez en responderle comparada con casos de COVID no atendidos, cuestionando privilegios para figuras controvertidas en medio de una crisis económica que afecta a contribuyentes comunes.