Tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses el 3 de enero, la presidenta interina Delcy Rodríguez impulsa cambios profundos, eliminando siete programas sociales y organismos del chavismo. Esta reorganización busca reformas ministeriales, actualización de la legislación petrolera y una ley de amnistía prevista para la próxima semana.
La gaceta oficial del 9 de febrero detalla la supresión de cinco programas en la cartera social y dos entidades de inteligencia, parte de una agenda para estabilizar el gobierno transitorio. Centenares de presos políticos esperan liberación bajo la amnistía, fortaleciendo la transición.
Designaciones como la del capitán Juan Escalona al frente de la agenda presidencial reflejan esfuerzos por nexos eficientes con el Estado. Estos pasos marcan un giro hacia la desmantelación de estructuras heredadas, priorizando estabilidad y reconciliación en Venezuela.