Al menos tres personas, incluyendo una niña, murieron y otras tres resultaron heridas en un tiroteo durante un partido de hockey juvenil en una pista de hielo de Pawtucket, Rhode Island. El atacante, quien aparentemente se suicidó, inició el fuego en medio de un evento amateur familiar, según autoridades locales.
El incidente parece originarse en una disputa doméstica, con el agresor disparando contra miembros de su propia familia presentes en las tribunas. La policía investiga las circunstancias, destacando la conmoción en una comunidad donde estos eventos son raros, pero que reavivan debates sobre el control de armas en Estados Unidos.
Expertos señalan que la fácil acceso a armas legales complica la prevención en entornos como escuelas y eventos deportivos. No hay protocolos estrictos de seguridad en partidos juveniles, y el debate entre republicanos y demócratas sobre la posesión de armas se intensifica, cuestionando la salud mental y la regulación.
La información preliminar indica reservas en los detalles debido a la implicación de menores, pero el suceso subraya la vulnerabilidad de espacios supuestamente seguros y la necesidad de reformas en la portación de armas.