Brian Cabrera, de 18 años, fue asesinado a balazos tras una discusión en el corsódromo de Mercedes durante los festejos de carnaval. El joven recibió impactos en el pecho, y pese al traslado al hospital, no pudo ser salvado, dejando en duelo a su familia y comunidad.
La policía detuvo a una madre y su hijo como autores del homicidio, motivado por un altercado menor que escaló violentamente. Las autoridades suspendieron el carnaval local para garantizar la seguridad, impactando las celebraciones tradicionales.
Este suceso subraya la creciente violencia en eventos masivos, con llamados a reforzar controles policiales y prevención. La sociedad mercedina llora la pérdida de un joven prometedor, exigiendo justicia y medidas contra la impunidad.