Durante los festejos del carnaval en Mercedes, un roce menor entre familias emparentadas por lazos lejanos escaló a una violencia extrema, terminando con la vida de Brian Cabrera, un joven de 18 años. El incidente ocurrió cerca de la una de la madrugada en la avenida 29, donde dos disparos -uno en la clavícula y otro en la cabeza- segaron su vida, pese a los esfuerzos médicos por salvarlo.
La investigación apunta a tres detenidos: Martín Ezequiel Ausa (19 años), su madre María Luján Ausa (33 años) y el abuelo Omar Teodoro Ausa (54 años). Testigos aseguran que la madre realizó los disparos fatales con un revólver calibre 32 proporcionado por el abuelo, tras una discusión que involucró gritos y corridas en medio de la fiesta. La familia de la víctima, que incluye una hermana que exige perpetua para los implicados, describe a Brian como un chico tranquilo, aficionado al fútbol y en proceso de construir su propia casa.
Este crimen, que suspendió el carnaval y generó caos en la plaza principal, se enmarca en una sucesión de peleas durante los festejos, incluyendo un apuñalamiento el día anterior. La fiscalía califica a los tres como partícipes necesarios en el homicidio, destacando la rapidez con la que un incidente insignificante derivó en tragedia. La comunidad de Mercedes llora la pérdida y demanda justicia rápida para evitar que eventos populares se conviertan en focos de violencia.
La hermana de Brian, visiblemente afectada, relató el dolor familiar y la incredulidad ante un acto tan brutal por un simple roce. Autoridades refuerzan la seguridad en carnavales restantes para prevenir réplicas de este lamentable suceso.