Una violenta tormenta con marejadas ciclónicas y lluvias torrenciales destruyó el Arco de los Enamorados, formación rocosa natural en Torre San Andrea, Apulia, Italia, justo en San Valentín. El ícono turístico, similar al Puente del Inca en Mendoza, se erosionó por la falta de mantenimiento costero, dejando solo ruinas de lo que atraía miles de visitantes anualmente.
El alcalde local denunció la ausencia de inversiones para combatir la erosión, agravada por el cambio climático. La estructura, usada en publicidades y como símbolo romántico, colapsó pese a su origen natural, destacando la vulnerabilidad de sitios patrimoniales ante eventos extremos. Expertos sugieren reconstrucción con técnicas que preserven su esencia, como el kintsugi japonés que resalta las grietas con oro.
La región permanece bajo alerta por más lluvias, y el gobierno italiano evalúa financiamiento urgente para proteger otras costas. Este incidente subraya la necesidad de obras preventivas para salvaguardar tesoros naturales que impulsan el turismo y la identidad cultural.