El gobierno anunció modificaciones al proyecto de reforma laboral para proteger el 100% del salario en casos de enfermedades severas, degenerativas o irrecuperables, respondiendo a críticas sobre descuentos en licencias. Inicialmente, la propuesta establecía que por enfermedades no laborales se pagaría el 75% del sueldo y por accidentes fuera del trabajo solo el 50%, pero ahora se eximirán los casos graves mediante corroboración médica fehaciente, evitando abusos como certificados truchos que alimentan una 'mafia' en el sistema.
La senadora Patricia Bullrich enfatizó que esta excepción busca equilibrar la austeridad sindical y la flexibilidad empresarial, como convenios por empresa y rebajas de aportes patronales por 48 meses para nuevos empleos. El objetivo es fomentar la contratación formal y desarticular la industria de juicios laborales, común en certificados psiquiátricos y ausentismo prolongado. Sin embargo, críticos argumentan que los descuentos afectan a trabajadores honestos por incidentes cotidianos, como resfríos o fracturas deportivas, y no resuelven directamente las irregularidades judiciales.
La CGT evalúa un paro nacional de 24 horas coincidente con el debate en Diputados, donde el oficialismo cuenta con votos ajustados para aprobar el proyecto el 19 o 26 de febrero. El gobierno propone implementar los cambios vía decreto o ley complementaria para agilizar, priorizando la seguridad jurídica y la productividad sin penalizar a quienes sufren patologías incurables. Este ajuste refleja la presión política para hacer la reforma más 'digerible', aunque persisten debates sobre equidad y efectividad contra fraudes.