Las pequeñas y medianas empresas (pymes) industriales apoyan la necesidad de una reforma laboral para ganar seguridad jurídica, pero insisten en que debe vincularse a medidas de competitividad para evitar más cierres. Daniel Rosato, presidente de Industriales Pymes Argentinas, destacó que en los últimos siete años cerraron más de 50.000 pymes, sumando 22.000 en el último período, con una pérdida neta de 300.000 puestos de trabajo respecto a 2023.
Rosato valoró beneficios como la reducción del 85% en aportes patronales para nuevos empleos y la resolución de indemnizaciones, que reducen juicios y demandas que afectan la productividad. Sin embargo, criticó la falta de consenso en variables clave y la ausencia de un proyecto industrial integral. Las pymes enfrentan costos fijos elevados, como energía cara, y una brecha impositiva que impide competir con importaciones, generando un efecto dominó en el comercio y empleo.
El directivo enfatizó que la reforma laboral sola no resuelve la crisis: hace falta financiamiento accesible, con tasas del 50% en bancos locales frente al 3% en el exterior. Rosato comparó la situación actual con los 90, peor por los altos costos variables, y urgió una reforma impositiva paralela para formalizar y sostener el sector. Sin inclusión de independientes informales, la ley no generará empleo genuino.
Todo Noticias
economia
TN Central
Pymes industriales piden reforma laboral atada a competitividad
Neutral · teleprompter · neutral