La reciente aprobación en el Senado de la reforma laboral ha desatado una fuerte controversia centrada en el artículo 44, que modifica el artículo 208 de la Ley de Contrato de Trabajo. Esta disposición establece que, en casos de accidentes o enfermedades no relacionados con el trabajo, el trabajador recibirá solo el 50% de su remuneración si la causa fue una actividad voluntaria y riesgosa, como un deporte, durante un período de hasta tres o seis meses dependiendo de si tiene personas a cargo. La medida busca desincentivar licencias médicas abusivas, pero críticos argumentan que penaliza a quienes practican actividades saludables y podría afectar gravemente a familias vulnerables.
El debate se intensificó tras declaraciones del ministro Federico Sturzenegger, quien ejemplificó con un futbolista lesionado recibiendo solo la mitad del sueldo, lo que generó acusaciones de insensibilidad y maldad. Sindicalistas y opositores destacan que el artículo fue incorporado de último momento, sin debate amplio, durante una sesión nocturna donde muchos senadores no tuvieron acceso al texto final. Esto ha llevado a que el proyecto regrese a Diputados para modificaciones, con promesas de ajustes en la reglamentación para proteger enfermedades graves, aunque expertos dudan de su viabilidad jurídica sin alterar el espíritu de la ley.
En paralelo, la CGT ha convocado un paro nacional de 24 horas para este jueves, sin movilización central pero con libertad para gremios, marcando el cuarto en la era Milei. Líderes como Cristian Jerónimo denuncian que la reforma es regresiva y perjudica a los trabajadores, reflejando un descontento general con el rumbo económico del gobierno. Mientras tanto, el oficialismo defiende la norma como un paso para reducir la informalidad laboral, aunque reconocen errores en la comunicación que han eclipsado beneficios como la reducción de cargas patronales para nuevos empleos.