El gobierno nacional, ante el rechazo opositor, prepara cambios al artículo sobre licencias por enfermedad y accidente laboral en la reforma laboral, que se votaría esta semana en Diputados. La modificación busca mitigar el ruido generado por la reducción de cobertura de 3-12 meses a solo 3-6 meses, manteniendo el 100% del salario solo para enfermedades graves o degenerativas, y aplicando el sueldo al momento de la licencia sin ajustes posteriores.
Actuales normas protegen a trabajadores con menos de cinco años de antigüedad, garantizando puesto y salario completo por tres meses, extensible a 12 con cargas familiares. La propuesta introduce auditorías en hospitales públicos y controles médicos patronales para verificar certificados, combatiendo supuestas fraudes, aunque críticos advierten de regresividad y debates judiciales por diferenciar enfermedades 'severas' sin criterios claros previos.
La sesión podría extenderse más de 20 horas hasta el viernes, con posible regreso al Senado el 25. Alternativamente, ajustes vía reglamentación ejecutiva evitarían idas y vueltas, negociando con partes para equilibrar derechos laborales y costos empresariales en un contexto de alta informalidad y presión económica.
El cambio refleja sensibilidad a críticas, incluso de sectores afines, priorizando estabilidad social sobre recortes drásticos, pero genera preocupación por impactar la vida de trabajadores con afecciones comunes, limitando su movilidad y exacerbando desigualdades en el acceso a la salud.