El gobierno argentino enfrenta críticas por un artículo de la reforma laboral que reduce las indemnizaciones por enfermedad o accidente al 75% o 50% del sueldo, según el caso. Patricia Bullrich, ministra de Seguridad, admitió un error en el texto legal y anunció que se corregirá para alinearlo con estándares internacionales, respondiendo a reclamos de pymes, sindicatos y jueces sobre la litigiosidad y certificados médicos falsos.
La modificación busca combatir el ausentismo laboral, que alcanza el 15% en el país, y eliminar prácticas que afectan la productividad. Bullrich enfatizó que la profundidad de la reforma es impresionante y que el cambio no detendrá su avance, aunque aliados expresaron dudas iniciales tras la media sanción en el Senado. La central obrera CGT, criticada por su rol previo, confirmó un paro general de 24 horas para el día del tratamiento en Diputados, sin movilizaciones masivas pero con adhesiones en transporte y carga aérea.
El presidente Milei insiste en aprobar la ley antes del 1 de marzo, fecha de inicio de sesiones ordinarias en el Congreso, para marcar un año de cambios profundos. A pesar de la tensión, el gobierno mantiene que el debate público ya había marcado el artículo, y la oposición lo cuestionó oportunamente. Este ajuste podría requerir el retorno al Senado, demorando el proceso legislativo.