En las playas durante el fin de semana largo de carnaval, familias de distintas provincias se reúnen para disfrutar del sol y el ambiente festivo. Parejas y grupos aprovechan el clima cálido para bailar, compartir mates y relajarse, destacando la alegría colectiva que une a visitantes de Buenos Aires, Córdoba y más allá.
El desayuno buffet en hoteles cercanos ha sido un éxito, permitiendo a muchos extender su día sin preocupaciones por el almuerzo inmediato. Sobrinos y niños se suman a la diversión, mientras los adultos valoran la oportunidad de desconectar en un entorno natural, con temperaturas cercanas a los 30 grados que invitan a prolongar las vacaciones.
Con el regreso programado para la tarde, los turistas expresan satisfacción por la experiencia, planeando repetir en futuras ediciones. Este tipo de encuentros fortalece los lazos familiares y promueve el turismo interno, contribuyendo a la economía local a través de consumos en heladeras portátiles y actividades recreativas.
Expertos recomiendan precauciones como el uso de protector solar en áreas expuestas, asegurando que el disfrute sea seguro y memorable para todos.