Según informes basados en fuentes de inteligencia occidentales, el grupo Wagner, conocido por su rol como mercenarios rusos, ha evolucionado hacia una red clave para organizar sabotajes atribuidos al Kremlin en territorio europeo, reclutando a personas vulnerables para actos de violencia en países de la OTAN.
El Financial Times reveló que, aunque el futuro de Wagner permanece incierto desde la rebelión fallida de 2023 y la muerte de su fundador Yevgeny Prigozhin, estructuras estatales rusas como la Agencia de Inteligencia Militar y el FSB están utilizando su red de reclutamiento. Originalmente enfocada en enviar combatientes a Ucrania, ahora se centra en captar europeos en situación económica precaria, motivados por dinero y pertenecientes a sectores marginados.
Expertos destacan que Wagner, con su estructura paramilitar y vínculos directos al gobierno ruso, opera en África y otros lugares representando intereses de Moscú, aunque el grupo mantiene una autonomía operativa. Este patrón de reclutamiento busca sembrar caos en Europa, en un contexto donde todas las potencias realizan operaciones similares, aunque las informaciones deben tomarse con cautela por posibles sesgos.