La Asociación Argentina de Cultura Inglesa, presidida por María Josefina Raúliet, esposa del ministro Federico Sturzenegger, obtuvo un contrato por 114 millones de pesos con la Cancillería para capacitar en inglés a 132 diplomáticos. Este acuerdo, adjudicado sin licitación mediante una excepción por especialidad, representa un costo exorbitante de casi 900.000 pesos por alumno, superando ampliamente los precios del mercado donde un curso similar cuesta la mitad.
El contrato, que inicia en 2025 y se extiende al año siguiente, incluye exámenes de nivelación y clases grupales, pero genera sospechas por el vínculo familiar directo con el funcionario responsable de desregulaciones estatales. Sturzenegger, quien promueve el ahorro y el trabajo duro mientras critica a los 'ñoquis' públicos, enfrenta acusaciones de nepotismo al convalidar este negocio heredado de gestiones anteriores. La Oficina Anticorrupción firmó un 'pacto de integridad' para sortear prohibiciones sobre contratos a familiares, pero críticos lo ven como una autorización encubierta para beneficiarse del erario público.
Raúliet ya había estado bajo escrutinio en el pasado por becas en el Fondo Nacional de las Artes durante el macrismo, y ahora expande sus operaciones al sector diplomático. Dos denuncias penales presentadas por abogados buscan investigar malversación y negociaciones incompatibles, cuestionando el sobreprecio y la omisión de publicaciones obligatorias. Este caso expone contradicciones en un gobierno que se presenta como anti-corrupción, mientras asigna fondos públicos a entidades ligadas a sus miembros sin competencia abierta.
Expertos destacan que instituciones públicas como la Universidad de Buenos Aires ofrecen cursos de inglés de alta calidad a costos accesibles, cuestionando por qué el Estado opta por un privado con lazos familiares. La Justicia deberá determinar si hay irregularidades, pero el monto y la adjudicación directa alimentan el debate sobre transparencia en la administración Milei.