Las autoridades detuvieron a Milton Tolomeo, identificado como anarquista responsable de lanzar una bomba molotov durante protestas contra la reforma laboral. En su vivienda se hallaron bidones de combustible, guantes térmicos, material anarquista y ropa duplicada usada en el ataque, evidenciando preparación organizada para generar caos y desestabilizar el orden institucional.
Patricia Bullrich, ministra de Seguridad, califica estos actos como terrorismo, con tolerancia cero contra violentos. El detenido enfrenta cargos graves, y se investiga su vinculación a grupos ideologizados. Paralelamente, otro arresto involucra a Enzo Matías Rolán, con antecedentes penales extensos incluyendo robos agravados y lesiones, quien participó en incidentes similares bailando erráticamente mientras preparaba explosivos.
La ministra distingue entre anarquistas ideologizados y mano de obra precaria contratada, destacando la necesidad de penas disuasorias. Estos eventos subrayan la escalada de violencia en manifestaciones, donde bombas molotov buscan muerte mediante calor y presión, contrastando con minimizaciones de la oposición que las ven como hechos menores en un contexto de reclamos laborales legítimos.