Un reloj Rolex de los años 50, heredado de un abuelo belga, revela secretos de la historia de la relojería de lujo. Este modelo icónico, conocido como Pepsi por su bisel bicolor azul y rojo, fue diseñado específicamente para pilotos comerciales a pedido de una empresa aérea en 1955, permitiendo diferenciar fácilmente el día y la noche en vuelos largos.
Expertos en tasación destacan su funcionalidad dual de husos horarios y su origen como herramienta práctica para profesionales, evolucionando de los inicios de Rolex en accesorios deportivos. Aunque el reloj presenta daños en el bisel y no funciona por falta de corona, su valor radica en la autenticidad y el estado general, requiriendo un servicio de mantenimiento para restaurar su operatividad.
La evaluación profesional considera factores como el desgaste del tritio en las agujas luminosas, un material fluorescente común en esa época ahora reemplazado por chromalight más duradero. A pesar de la ausencia de caja y papeles, el reloj se cotiza en base a su metal precioso y rareza histórica, alcanzando un valor significativo que permite concretar proyectos personales como un piloto de televisión.
Esta tasación subraya la importancia de preservar herencias familiares, transformando objetos sentimentales en oportunidades financieras sólidas en el mercado actual del lujo vintage.