La decisión del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, de decretar la toma de tierras en Cisjordania ocupada ha desatado un aluvión de críticas internacionales. Países de la Unión Europea y otros líderes mundiales exigen la revocación inmediata de la medida, calificándola como una anexión territorial ilegal que viola el derecho internacional.
El portavoz de la Comisión Europea, Anwar Elnouni, advirtió que esta acción socava la viabilidad de la solución de dos estados y representa una escalada en el control israelí sobre la región. A pesar de los pactos de paz impulsados por Donald Trump y el delegado Steve Witkoff en Oriente Medio, Israel persiste en expandir su presencia, ignorando los llamados al diálogo y la contención.
La polémica refleja preocupaciones crecientes por la estabilidad en la zona, especialmente con alto el fuego en Gaza. La Unión Europea y aliados insisten en que tales movimientos por la fuerza minan esfuerzos diplomáticos y profundizan divisiones, demandando una revisión urgente para preservar cualquier posibilidad de resolución pacífica del conflicto palestino-israelí.