Los bomberos voluntarios de Villa Ballester sumaron a 'Comando', un cachorro de tres meses, como mascota oficial del cuartel. Adoptado de vecinos, el perrito recibe cuidados compartidos, vacunas y juguetes, aportando alegría al equipo en turnos intensos.
Comando no cumple funciones operativas, pero levanta el ánimo de los bomberos, recibiéndolos con saltos y juegos. Se turnan para cuidarlo durante salidas, y lo comparten con familias de los voluntarios, fomentando un ambiente familiar.
Esta adopción ejemplifica el compromiso social de los bomberos, extendiendo su labor solidaria a la protección animal. En muchos cuarteles, mascotas como Comando fortalecen el vínculo comunitario y humanizan la profesión de riesgo.