El presidente Donald Trump visitó la base Fort Bragg en Carolina del Norte para reunirse con agentes de Delta Force, destacando la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero como una demostración del poderío militar estadounidense. Describió la operación como inédita en velocidad y precisión, resultando en 83 fallecidos y más de 112 heridos entre fuerzas venezolanas, principalmente la guardia cubana de Maduro. Trump enfatizó que esta acción eliminó al dictador y desestabilizó su régimen.
Durante el discurso, Trump reveló el uso de un sistema armamentístico secreto, denominado 'descombo volador', que neutralizó defensas rusas y chinas en Venezuela sin disparos detectados. 'Es agradable volar sin que te disparen', comentó, sugiriendo avances tecnológicos que mantienen a EE.UU. por delante de rivales. La operación incluyó bombardeos a bases militares, capturada a Maduro y su seguridad personal compuesta por cubanos.
Esta visita refuerza el compromiso de la administración Trump con intervenciones decisivas contra regímenes hostiles, utilizando innovación militar para proteger intereses globales. El saldo humano subraya la intensidad del enfrentamiento, mientras Venezuela transita hacia una nueva fase post-Maduro bajo influencia estadounidense.