La Terminal de Retiro en Buenos Aires vive un intenso movimiento de pasajeros este fin de semana largo de carnaval, pese a la lluvia torrencial que complica los desplazamientos. Viajeros de distintos puntos del país regresan de sus vacaciones o inician trayectos hacia destinos turísticos, con demoras de hasta dos horas en los servicios de ómnibus debido a las condiciones climáticas adversas. Familias y grupos aprovechan las minis vacaciones para desconectar, aunque el mal tiempo obliga a apurar el manejo de equipajes y buscar refugio bajo techos improvisados.
Entrevistas con pasajeros revelan experiencias variadas: algunos volvieron de las Cataratas del Iguazú o San Luis, destacando el cambio drástico del calor a la lluvia porteña, mientras otros se dirigen a la costa atlántica con esperanza de mejor clima. La ausencia de congestiones en rutas es un alivio, permitiendo viajes más fluidos, aunque la precipitación genera bocinas y apuros en el ingreso. Este recambio refleja la necesidad de descanso para quienes no pudieron viajar en enero o febrero, priorizando destinos accesibles.
A pesar de los inconvenientes, el ánimo general es positivo, con viajeros contentos por las oportunidades de ocio. La terminal, un punto neurálgico, muestra la resiliencia de los argentinos ante el clima, combinando turismo interno con el espíritu festivo del carnaval. Autoridades recomiendan precaución en rutas mojadas para evitar accidentes durante estos días de alto tráfico.
La Nacion +
sociedad
+Info finde
Recambio turístico en la Terminal de Retiro bajo intensa lluvia
Neutral · teleprompter · neutral