La filtración de tres millones de documentos sobre Jeffrey Epstein ha desatado una crisis en el gobierno laborista de Reino Unido, donde el primer ministro Keir Starmer enfrenta críticas por nombrar a Peter Mandelson —amigo cercano del depredador sexual condenado en 2008— como embajador en Washington. Mandelson, exmiembro del partido y la Cámara de los Lores, renunció junto al jefe de gabinete Morgan McSweeney, pero Starmer insiste en su liderazgo ante comicios municipales el 7 de mayo, donde sondajes predicen avances de la ultraderecha Reform UK de Nigel Farage.
Rebeldes laboristas y expertos cuestionan la debilidad del gobierno, exacerbada por publicaciones no autorizadas de mensajes de WhatsApp y demandas de renuncia del líder escocés Anas Sarwar. Sin un sucesor claro, Starmer busca recuperar confianza, aunque la oposición fragmentada le da margen temporal. En Noruega, el escándalo alcanza la monarquía y el gobierno: la princesa heredera Mette-Marit mantuvo contactos con Epstein entre 2011 y 2014, y su hijo enfrenta acusaciones de violación.
El Parlamento noruego inicia una investigación externa sobre vínculos del Ministerio de Asuntos Exteriores con Epstein, mientras los servicios secretos PST examinan filtraciones. Figuras como el ex primer ministro Torbjørn Jagland y la ex embajadora Mona Juul, investigados por corrupción y un testamento de Epstein por 10 millones de dólares, intensifican la crisis en un país de baja corrupción. Estas repercusiones destacan vulnerabilidades en élites políticas ante abusos pasados.
Canal 26
politica
Resumen 26
Escándalo Epstein sacude a la política británica y noruega con vínculos de alto nivel
Neutral · teleprompter · neutral