Boca Juniors busca reforzar su ataque con la posible llegada de Miguel Merentiel, un delantero que genera opiniones divididas entre los analistas. Proveniente de River, donde no rindió como se esperaba, Merentiel ha mostrado destellos en Brasil con Fortaleza, anotando 10 goles en la temporada. Sin embargo, su paso por el Millonario, con cero tantos en cuatro meses, plantea dudas sobre su adaptación al fútbol argentino de alto nivel.
El debate se centra en su perfil: ¿es un 9 clásico, pivoteador y definidor por excelencia, o un delantero más versátil que juega por bandas? Expertos como Ricardo Caruso Lombardi insisten en que Boca necesita un centrodelantero tradicional, al estilo de Ábalos o Carrillo, capaz de rematar de cabeza y fijar centrales, mientras que otros ven en Merentiel una opción similar a Ángel Romero, útil pero no revolucionaria.
Con el 50% de su pase en manos de River, la operación representa un negocio para el eterno rival, pero un riesgo para Boca si no rinde. La gestión de Juan Román Riquelme es cuestionada por esta apuesta, vista como improvisada en medio de lesiones como la de Ceballos y la salida de Aguirre. El equipo xeneize, que juega en 4-3-3, podría beneficiarse de su polivalencia, pero el éxito dependerá de si logra el impacto que se espera en la Bombonera.
Esta transferencia ilustra los desafíos del mercado local: priorizar jerarquía sobre experimentos, en un Boca que arrastra críticas por su planificación ofensiva.