Al menos 12 personas murieron en bombardeos israelíes en Gaza, incluyendo Han Yunis y Jabalia, pese al alto al fuego vigente. Familiares acusan a Israel de violar treguas, atacando civiles en campamentos de desplazados, mientras militares justifican acciones por presencia de militantes de Hamás.
Israel y Hamás se culpan mutuamente de romper el acuerdo, con casi 600 palestinos y cuatro soldados israelíes muertos desde octubre. La violencia complica el plan de paz de Trump, que incluye una Junta para supervisar el cese y reconstruir Gaza con miles de millones recaudados.
Trump anunció 5.000 millones de dólares para reconstrucción y llamó a Hamás a desarmarse inmediatamente, proponiendo una fuerza de estabilización ONU. Expertos ven desafíos en la desmilitarización y estabilidad, con donaciones de países del Golfo clave para el éxito.
La situación resalta tensiones persistentes, donde autodefensa y ataques selectivos se entremezclan, cuestionando la efectividad de mecanismos diplomáticos actuales.