El cantante puertorriqueño Bad Bunny ha paralizado Buenos Aires con su serie de conciertos en el Estadio Monumental de River Plate, atrayendo a 80.000 fans en su primera noche. Los shows, agotados con antelación, marcan un hito en su gira mundial, destacando la pasión única del público argentino que, según el artista, eleva la energía de sus presentaciones a otro nivel.
Durante el espectáculo, Bad Bunny rindió homenaje a Lionel Messi luciendo la camiseta número 19 de la selección argentina, un guiño que desató euforia entre los asistentes. Esta actuación llega justo después de su participación en el Super Bowl, donde compartió escenario con figuras como Kendrick Lamar y Post Malone, consolidando su estatus como ícono global del reggaetón y el trap latino.
A pesar de críticas de Donald Trump, quien tildó su performance en el medio tiempo del Super Bowl de 'terrible' y difícil de entender por cantar en español, Bad Bunny sigue rompiendo barreras. Sus tres noches en River no solo generan historia musical, sino que impulsan el turismo y la economía local, demostrando el poder de la música para unir audiencias diversas en tiempos de celebración.