Lucas, un joven de 30 años, fue asesinado a la salida de un boliche en Mar del Plata en un acto de violencia extrema, donde el agresor lo golpeó hasta dejarlo inconsciente y le propinó una patada mortal. Su viuda, Rocío, madre de su hijo de ocho años, relató el horror: testigos filmaron sin intervenir, y dos patrulleros presentes no actuaron, convirtiendo la muerte en un espectáculo social.
La autopsia confirmó fractura de cráneo y paro cardíaco por los golpes, incluyendo una patada final al caído. Rocío persiguió al criminal, quien se rio antes de huir, pero fue detenido. El fiscal pide prisión perpetua, destacando la brutalidad de agredir a alguien indefenso.
Este caso expone la inacción colectiva ante la violencia, similar a incidentes como el de Fernando, y cuestiona la respuesta policial. Rocío urge dejar de grabar y actuar para salvar vidas, subrayando un germen social de indiferencia que fomenta la impunidad.
La Nacion +
sociedad
Resumen de la semana
Asesinato brutal en Mar del Plata: La viuda denuncia indiferencia de testigos y policía
Neutral · teleprompter · neutral