Ezequiel Fernández, de 34 años, fue hallado muerto con un disparo en el rostro en un camino rural de Tomás Young, Santiago del Estero. Su sobrino de 6 años, único testigo, caminó al menos 5 kilómetros en la madrugada para alertar a la policía, declarando que 'a mi tío lo mataron'. El menor, encontrado llorando y en shock, recorrió la ruta provincial 13 entre las 12:30 y las 3 de la mañana.
La escena incluía la motocicleta de baja cilindrada de Fernández, una escopeta calibre 12 para caza y una mochila. Peritos descartan suicidio por la mecánica del disparo y el largo cañón del arma, mientras el dermotest dio negativo en residuos de pólvora en las manos de la víctima. La hipótesis principal apunta a homicidio por tercero, posiblemente durante una salida de caza de patos, aunque no se robó nada y el arma quedó en el lugar.
El niño, traumado y con problemas para dormir, será evaluado en Cámara Gesell la próxima semana por psicólogos forenses. Fernández, querido en la comunidad y jugador de veteranos en Club Unidos de los Juríes, realizaba caza como sustento familiar. La fiscal Sobrero mantiene secreto de sumario hasta pericias balísticas e inspección ocular, sin descartar accidente o intervención externa en esta zona remota y poco iluminada.