La Banda del Millón, una organización criminal con 23 integrantes, 12 de ellos menores, continúa sus operaciones de robo y extorsión desde la Penitenciaría Nº9 de La Plata. Liderada por figuras como Brandon Brites y Hugo San Martín Castillo, el grupo realiza inteligencia previa vía redes sociales y ataca principalmente a jubilados en la zona norte de Buenos Aires, como el caso de la influencer Mónica, de 82 años, quien fue amenazada y obligada a entregar dinero bajo amenaza de muerte.
En la celda de uno de los líderes, autoridades hallaron PlayStation, televisor LCD, luces LED y marihuana, evidenciando la permisividad en el sistema carcelario que permite el ingreso de celulares y dispositivos. Más de 180 llamadas se originaron desde prisión para coordinar asaltos, destacando cómo los detenidos dirigen actividades delictivas con total impunidad, vinculando incluso a menores en los robos callejeros.
El fiscal Patricio Ferrari impulsa medidas drásticas, como la instalación de inhibidores de señal y requisas exhaustivas, para cortar esta red que genera millones en extorsiones. Casos como el suicidio del soldado Rodrigo Gómez, inducido por una sextorsión falsa que lo llevó a pagar 1.800.000 pesos, ilustran la letalidad de estas tácticas, donde falsos perfiles en apps de citas atrapan a víctimas con amenazas de cárcel por supuesta pedofilia.
Expertos denuncian connivencia en el sistema penitenciario, facilitada por corrupción y tráfico de drogas, que convierte las prisiones en fábricas de delincuencia. Mientras se debate la baja de imputabilidad a 14 años, urge reformar las cárceles para prevenir que los presos sigan delinquiendo, protegiendo a la sociedad de amenazas que operan desde adentro.
La banda, activa desde 2022, suma al menos 12 robos y dos homicidios, expandiéndose a otras regiones como Mar del Plata. Autoridades llaman a la denuncia inmediata de extorsiones, enfatizando que la exposición en redes sociales facilita la selección de víctimas vulnerables.