El consumo per cápita de carne vacuna en Argentina cayó a 47,9 kilos anuales en enero de 2026, el peor registro desde 2005, según la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes (CICCRA). Cortes como asado, cuadril y nalga subieron entre 3,3% y 5,6%, impulsados por inflación en alimentos que alcanzó 4,7% en enero y 1% semanal en febrero, con carne al 2,3%. Expertos atribuyen esto a precios rezagados que ahora se recomponen, pero coinciden en que exportaciones y escasez de hacienda agravan la situación.
En un reportaje desde una carnicería de Parque Avellaneda, el dueño Pablo detalla aumentos del 10-15% en dos semanas para pollo (de 42.000 a 70.000 pesos por cajón) y carne, obligando a promediar precios para mantener ventas. Clientes ahora piden por monto fijo, como 3.000 pesos de picada, reduciendo porciones a la mitad; la carne vacuna pasó de 65% a 40-45% del volumen, cediendo a pollo y cerdo más accesibles, pese a sus subas.
Esta crisis es alarmante para el público, ya que la carne es pilar cultural y nutricional argentino, reflejando desigualdad económica donde familias priorizan supervivencia sobre tradición. Impacta salud, inflación y sector ganadero, urgiendo políticas para equilibrar exportaciones y acceso interno en un contexto de rentabilidades en piso para comerciantes.
Canal 9
economia
Consumo de carne en caída histórica: Precios disparan y familias optan por pollo y cerdo
Neutral · teleprompter · neutral